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viernes, 16 de diciembre de 2011

Cuestión de actitud


No hay nada como echarse una siesta después de un día de esos agotadores y ¡tachán! se ve todo distinto. Esta noche cenita ongawanera de navidad y después, y si nada ni nadie lo impide, cumpleaños de la señorita Poulain (¿llegaré? XD) ¡La noche promete!

A lavarme la cara que me voy, pero mientras tanto os dejo con un poquito de Delafé y las flores azules. Esta es la actitud que hay que tener antes de salir de casa:
El sol se pone entre los balcones
y las nubes se esconden en la oscuridad.
La ciudad se llena de luces de colores
ante otra noche que promete ser especial.
Crece la ilusión y la conexión,
que prende la chispa de la voluntad... 
Y ahora el resto, jeje.


Vivo en una ciudad conectada entre ciudades,
donde la gente de diferentes lugares,
traman historias que acaban
transformándose en planes,
tan fuertes como las verdades.
Hablo de bares,
hablo de jardines,
hablo de puentes que unen a la gente corriente,
y los transforman en algo más
que una realidad para convertirlos en eternidad.
Ciudadanos de un lugar llamado mundo,
ahora es el momento porque así lo siento.
Ciudadanos de un lugar llamado mundo...
...tenemos un plan.
El pintor y el actor traman un plan,
el florista y la ciclista están tramando un plan,
el arquitecto y el camarero,
están planeando cómo mejorar el lugar.
¡Señoras y señores!
¡Somos movimiento!
¡Este es el momento!
¡Juro que no miento!
¡Somos el motor de las calles en acción!¡, ¡si!
El sol se pone entre los balcones
y las nubes se esconden en la oscuridad.
La ciudad se llena de luces de colores
ante otra noche que promete ser especial.
Crece la ilusión y la conexión,
que prende la chispa de la voluntad.
¡Si!, una vez más,
¡si!, una vez más,
ciudadanos de un lugar llamado mundo.

Sí, es la segunda vez que aparece esta canción en el blog... pero no es la primera vez que lo hago. Y además, la vez anterior sólo fue el anuncio. A todo esto, menudo pifostio que han montado para hacerlo, ¿no?

sábado, 16 de julio de 2011

Río por no llorar


Muchas veces pasa que ves un videoclip de un artista y luego ves el directo... creo que ya sabéis a lo que me refiero. La verdad es que es una tristeza la cantidad de arreglos y cambios que se hacen en los estudios. Lo que es bueno, suena genial sin necesidad de meterle mano. Un ejemplo, el siguiente tema de Delafe y las flores azules. Yo todavía no sé con cuál quedarme :)


Primero el vídeo:




Y ahora el pedazo de directo:




¡Vamos!

Pescar un gran pez,
hacer un batido,
subir la persiana,
encontrarme contigo,
hacer el amor después de la tormenta,
salir con Monti a jugar con las cuestas,
tumbarme en la arena,
una cerveza fresca,
nadar en el mar,
bailar de verbena,
refrescarme la frente en una fuente,
pedirle un favor a un hermano valiente,
perder el tren,
perder la cabeza,
encontrar una sonrisa
y perderme en ella
hacer la compra,
comprar una botella,
beberla en pareja,
jugar bajo la mesa,
viajar en trenes,
la colonia Denenes,
leer un libro que me quepa en el bolsillo,
bajar piñones,
comer macarrones,
hacerme el despistado en las reuniones,
mirar diez capítulos seguidos de una serie,
jugar al Guitar Hero
y creerme en puto héroe,
marcar tu calendario,
pisar el escenario,
volar por tu barrio escondido en un armario,
subir tu salario emocional hasta el campanario,
sí, soy un solitario,
un proletario del vocabulario,
y hoy rimo todo con río porque sonrío por no llorar,
hoy río por no llorar,
sí, sonrío por no llorar,
yo hoy río por no llorar,
yo hoy
la, la, la, la, la

¡Ei, chicos!
Hay sorpresas de colores en las cimas de los montes,
millones de setas perdidas en los bosques
con mi nombre escrito en ellas
gritando: ¡Delafé, dale sentido a mi existencia!
¡Aaaaaaah!
Dale sentido a mi existencia
¡Todas las trompetas de la muerte!
¡Miles de trompetas de la muerte!
¡Miles de trompetas de la muerte soplando!

Es Delafé y Las Flores Azules
con tonos rosados, Ac2

Pescar más de un pez,
hacer un bizcocho,
abrir la ventana,
iluminar tus ojos,
hacer el amor después de la siesta,
pasar la tarde en casa de Leta,
tumbarme en el monte,
un cerveza fresca,
nadar en el mar,
comer una paella,
andar por la playa cuando el sol viene de cara,
descubrir una canción
y poder silbarla
perder la vergüenza,
perder la cabeza,
encontar una sonrisa y sonreir con ella,
salir de compras,
comprar una botella,
beberla en pareja,
jugar en la trastienda,
viajar en tren,
una colonia dulce,
salir de cena y compartir el postre,
comer piñones,
hacer macarrones,
hablar del tiempo en las reuniones,
mirar diez capítulos seguidos de una serie,
jugar a hacer palabras,
construirlas más largas,
mirar el calendario,
subir al escenario,
sobrevolar tu barrio,
escondida en un armario.

Sólo subo cuestas
Sólo subo cuestas
Sólo subo cuestas
Sólo subo cuestas

Río por no llorar.