miércoles, 14 de septiembre de 2011

Ufff!

Terminados los exámenes, olisqueando un aroma que hacía tiempo, meses que no disfrutaba... el de la libertad. Ha sido duro, no lo voy a negar. Pero por la compañía, la satisfacción personal y los resultados han merecido la pena el esfuerzo.

Y ¿ahora qué? Pensaba que iba a tener tiempo libre, viajes y aventuras. Pero creo que si quiero de eso a corto plazo, me tendré que poner a continuar con los libros de Canción de hielo y fuego porque el lunes ya empiezo las clases. Suena a chiste pero no lo es. Me tendré que conformar con alguna escapada a la sierra, ya habrá tiempo para el mar...






Tu i jo hem sopat en bons restaurants,tu i jo hem ballat a la llum d’un fanal,
tu i jo volavem en un Ford Fiesta groc,
tu i jo hem cantat a la vora del foc,
tu i jo hem buscat coses similars,tu i jo hem tingut el cap ple de pardals,
tu i jo dalt de la nòria,
tu i jo i la nostra història,
però tu i jo no ens hem banyat mai al mar, al mar, al mar…
 Plantem les tovalloles, convido a un gelat,
juguem a pala grega, esquivem passejants.
A l’horitzó es divisen les veles
d’uns nens que fan optimist a la cala del costat.
Dormo una estona, a la que bufa la mar,
així estirada se’t veu espectacular
llarga i blanqueta a la sorra llegint
intrigues vaticanes de final inesperat.
Es abusiva tanta calor.
T’incorpores i et poses bé el banyador,
amb el peu calcules com està l’aigua
i tot esta llest per tal que entrem al mar.
 Així doncs si un dia vens i passes per aquí,
i sí malgrat la feina trobem un matí,
no em perdonaria mai, no podria assumir,
no agafar-te amb la moto i que no fessim camí,
molt lluny d’aquí, a l’altra banda del món,
hi ha un xiringuito amb quatre pins al fons,
tu i jo asseguts a la barra d’un bar,
sona bona música i som davant del mar.

Y ahora para los de secano ;)


Tu y yo hemos cenado en buenos restaurantes,
tu y yo hemos bailado a la luz de una farola,
tu y yo volábamos en un Ford fiesta amarillo,
tu y yo hemos cantado al lado del fuego,
tu y yo hemos buscado cosas similares,
tu y yo hemos tenido la cabeza llena de pajaros,
tu y yo arriba de la noria, tu y yo y nuestra historia,
pero tu y yo no nos hemos bañado nunca en el mar, el mar, el mar…
 Plantemos las toallas, te invito a un helado, juguemos a la pala griega, esquivemos a los paseantes
en el horizonte se divisan las velas de los barcos optimistas de unos niños
en la cala de al lado.
Duermo un rato, a la que el mar sopla.
Así estirada se te ve espectacular, larga y blanca, en la arena leyendo.
Intrigas vaticanas de final inesperado, es abusivo tanto calor…
Te incorporas y te pones bien el bañador, con el pie calculas como está el agua y todo está listo para que entremos al mar.
 Así entonces, si un dia vienes y pasas por aquí, y si pese al trabajo encontramos una mañana, no me perdonaría nunca , no podría asumir
no cogerte con la moto y que no hiciésemos camino muy lejos de aquí, al otro lado del mundo, hay un chiringuito con cuatro pinos al fondo, tu yo sentados en la barra de un bar, suena buena música y estamos delante del mar.


lunes, 12 de septiembre de 2011

Criminal de guerra



Aviso para navegantes, entrada densa para un lunes por la mañana.


Para empezar, estas cosas sé que no se hacen así, que lo que hay que hacer es colgar el hipervínculo y punto. Pero también sé que luego somos vaguetes y no nos leemos las cosas por pura vaguería.

Ayer, mientras desayunaba cayó en mis manos el siguiente artículo. Como ya os conté una vez, las múltiples guerras de los Balcanes tienen un significado especial para mí. Fueron unas guerras, que de pequeño, vi que nos tocaban de cerca, que en el mapa estaban a tiro de piedra. 

Pues como dice el título del post, un criminal de guerra, uno más de los que en esos días se forjaron a sangre y fuego, sale en libertad tras sólo ocho años en una cárcel española. Total, a menos de tres meses por asesinato. Con estas cosas es con las que uno se pregunta si realmente existe la justicia.

Aquí dejo el artículo:

Sentada en el sofá de una de las casas reconstruidas de Stupni Do, frente a una taza de café turco, Ferida Lukic hace cuentas con los dedos. Cuando adivina el resultado de su división se echa a llorar y grita: "Ni tres meses de prisión por cada muerto, me siento humillada. Hubiera sido mejor que dejaran libres a todos esos animales". Los muertos de los que habla Ferida fueron 37 vecinos de este pueblo de montaña, entre ellos su marido, Mehmet. Los "animales", la unidad del Ejército bosnio-croata (HVO) que el excomandante Ivica Rajic lanzó contra sus habitantes el 23 de octubre de 1993, durante la guerra que asoló Bosnia entre 1992 y 1995 causando más de 100.000 muertos. El objetivo de la operación era exterminar a la población, casi íntegramente musulmana, no sin antes violar a las mujeres y reducirlo a cenizas. Casi lo consiguieron. 

Ivica Rajic, durante el juício en el TPIY
El excomandante salió ayer de una prisión de Madrid rumbo a Croacia.Ordenó atacar Stupni Do para acabar con todos los musulmanes. "Dejar de disparar, los quemaremos vivos", dijo uno de los soldados. En su pueblo, a 48 kilómetros de la masacre, le esperan con una placa. Rajic, condenado en 2006 a 12 años de cárcel por el Tribunal Penal para la Antigua Yugoslavia (TPIY) como responsable de esa matanza, salió ayer en libertad condicional anticipada de la prisión de Navalcarnero. El juez de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis de Castro, lo excarceló tras haber cumplido ocho años -dos tercios de su condena- debido a su buena conducta y su favorable pronóstico de reinserción, acatando la orden de los magistrados que lo sentenciaron. Después fue conducido a Barcelona, donde cogió un avión a Croacia, su país de acogida. El cálculo de Ferida, pues, era correcto. Dos meses y medio por víctima. Y sin contar los abusos sexuales y los tremendos desperfectos que causaron los soldados. Arrasaron el pueblo. 

Dieciocho años después, esta campesina musulmana de unos 50 años, que fue testigo en el proceso contra Rajic en La Haya, cuenta cómo logró escapar de ellos de milagro. A las ocho de la mañana de ese día, ella y su marido proporcionaban los primeros cuidados al ganado. Cuando llegaron los soldados, los dos, junto con otros 17 vecinos, entre ellos varios niños, corrieron a esconderse en un sótano, el lugar seleccionado como refugio en caso de invasión. Pero los descubrieron. "Los militares tomaron como rehén a una niña tras matar a su madre ante ella y la obligaron a delatarnos", recuerda. "Entraron en la casa donde nos ocultábamos y se llevaron todo lo de valor: oro, joyas... Después nos sacaron del sótano y nos colocaron en dos filas, a un lado los hombres, al otro, mujeres y niños. A los hombres, entre ellos mi esposo, los mataron de inmediato", prosigue. "Una señora les suplicó que no hicieran lo mismo con ellas y los niños, pero también la mataron. Yo era la siguiente de la fila". El soldado que acababa de disparar a su vecina se acercó a Ferida provocándola con sus insultos. Al ver que no reaccionaba, disparó a ambos lados de su cabeza y entre sus piernas, pero esta permaneció impasible. "No me podía mover, estaba en estado deshock", afirma. Entonces, los dos hombres al mando ordenaron detener las muertes. "Vamos a hacer algo peor", recuerda Ferida que dijeron. "Los vamos a quemar vivos". Así que los recluyeron a todos en una cabaña de madera y le prendieron fuego. "Los niños lloraban y tosían por el humo. No podíamos saltar por las ventanas porque estaban a mucha altura", continúa. Hasta que encontraron un hacha y consiguieron derribar la puerta. "Cuando salimos, todas las casas ardían y las calles estaban llenas de cadáveres. Los vi mientras corría para escapar y refugiarme con los demás en el bosque". Desde entonces, Ferida y otras 150 personas vagaron como refugiados por distintos pueblos de Bosnia durante casi 10 años. Hasta que la Cruz Roja reconstruyó sus casas y volvieron a Stupni Do. Atrás quedaron 37 vecinos abatidos a tiros o degollados, entre ellos cinco niños, dos de ellos quemados vivos. También 21 mujeres, algunas de las cuales habían sido violadas; una era inválida. 

Tras los sucesos de Stupni Do, Rajic, con la ayuda del HVO, cambió su nombre por el de Viktor Andric para huir de sus crímenes. Con su nueva identidad, se escondió en Croacia, pero en 2003 la policía lo detuvo en Split para conducirlo a La Haya. El acusado llegó a un acuerdo con el fiscal y reconoció los hechos. En mayo de 2006 fue condenado por homicidio, tratos inhumanos (incluidos abusos sexuales), apropiación y destrucción de bienes. Pero su pena, gracias a su colaboración y a la delación de algunos de sus cómplices, quedó reducida a 12 años y el tribunal eligió a España para que la cumpliera. 

Stupni Do, hoy en día.
Ahora a solo 48 kilómetros de Stupni Do, en Kiseljak, el pueblo de mayoría croata de Rajic, lo esperan con sentimientos encontrados. Miroslav Sokoro, presidente de la Asociación de Excombatientes del HVO, que defiende los intereses de los 1.000 veteranos de ese bando en el municipio, cuenta que algunos de sus excompañeros recibirán al criminal como a un traidor. "Confesó e involucró a varios de nuestros asociados. Y se comprometió a colaborar para llevarlos ante el juez", explica. Pero, acto seguido, saca de un armario una placa que se inaugurará en cuanto Rajic visite la ciudad. "En eterna memoria y gratitud por su extraordinaria contribución a la vida y libertad de su pueblo. Por su coraje en la organización y liderazgo de su unidad militar para la protección y defensa del pueblo croata de Bosnia central", dice su texto. Debajo, la firma de Tihomir Blaskic, máximo responsable del HVO que cumple 25 años de condena en Reino Unido por ordenar la muerte de 2.000 musulmanes. El inductor de los 37 asesinatos de Stupni Do. El de la muerte de Mehmet, el marido de Ferida.

Todos los derechos, como no podían ser de otra forma, para El País y para Manuel Altozano, que desde Bosnia, ha escrito este fantástico artículo. Muchísimas gracias por hacer buen periodismo y traernos a la memoria sucesos como estos.




domingo, 11 de septiembre de 2011

Las voces de la memoria


¿Qué lo habré visto? ¿Tres o cuatro veces el trailer? Pues tres o cuatro veces que se me ha encogido el estómago y se me han puesto los pelos de punta...

El 25 de septiembre en La 2 y si no, supongo que lo colgarán en la web de RTVE.




jueves, 8 de septiembre de 2011

Rugby!

¡Mañana comienza el Mundial de rugby! ¡Viva!

Tengo que reconocer que no tengo mucha idea de este deporte, pero hace un par de años vi un par de partidos en directo y me impresionó bastante. Más de un futbolista/entrenador de fútbol se tendría que pasar por un partido de estos para ver lo que es ser limpio, no marrullero, no cuentista... (aquí hay lecciones para todos).

La verdad es que aquí no tenemos mucha tradición de correr con melones debajo del brazo, exceptuando cuando algun@ que yo me se los ha robado de alguna huerta y le han pillado. A parte de eso, na de na. Pero más allá de los confines de nuestras tierras, la gente se vuelve loca. Sólo hay que ver la que han montado cuatro amiguetes cuando se han enterado que quedan menos de 24 horas para que comience este torneo :)






miércoles, 7 de septiembre de 2011

Little boat


Aquellos si que eran buenos tiempos...




¿Por qué el pollo cruzó la carretera?

Esa fue la pregunta que le hice a Luis Piedrahita hace un tiempo cuando fui a uno de sus shows. Dejó una caja en el escenario para que la gente dejara preguntas existenciales, sugerencias o chorradas varias, para comentarlas tras el descanso. Y yo le pregunté eso, ¿por qué el pollo cruzó la carretera?

Pues no era una pregunta cualquiera. Miles de pollos mueren atropellados todos los años en las carreteras de todo el mundo, cuando no son patos alcarrenos, liebres camino de Galicia... y vietnamitas en pasos de cebra. 





Por cierto, el espectáculo más que recomendable!!! Y muy majete el tío al final :)