domingo, 15 de enero de 2012
Cita de la semana
"No sabemos nosotros cuando cae la Semana Santa,
van a saber los mayas cuando se acaba el mundo"
- @RaiRobledo
viernes, 13 de enero de 2012
Y para ir terminando el día...
Banda sonora para un viernes por la noche después de un día más que entretenido de biblioteca...
All I want is the best for our lives my dear,
and you know my wishes are sincere.
Whats to say for the days I cannot bare.
A Sunday smile you wore it for a while.
A Sunday mile we paused and sang.
A Sunday smile you wore it for a while.
A Sunday mile we paused and sang.
A Sunday smile and we felt true. (and)
We burnt to the ground
left a view to admire
with buildings inside church of white.
We burnt to the ground left a grave to admire.
And as we reach for the sky, reach the church of white.
A Sunday smile you wore it for a while.
A Sunday mile we paused and sang.
A Sunday smile you wore it for a while.
A Sunday mile we paused and sang.
A Sunday smile and we felt true. (and)
Friki se nace...
... y friki se hace, porque todos sabemos que la niña del vídeo normal, lo que se dice normal, de mayor no va a ser xD
Vía Microsiervos
martes, 10 de enero de 2012
Keynes tenía razón
| Krugman y un tipo con camisa :) |
Hace unos días leí un fantástico artículo de Paul Krugman titulado "Keynes tenía razón". Por si alguno es de los que le dan pereza leer el periódico, pues un motivo más para que le dé pereza leer mi blog.
No en serio, Krugman lo explica en modo "dificultad para neonatos", no hay excusas para no leerlo. El problema está en que algunos por no decir la mayoría de los políticos no llegan ni a ese nivel...
"La expansión, no la recesión, es el momento idóneo para la austeridad fiscal". Eso declaraba John Maynard Keynes en 1937, cuando Franklin Delano Roosevelt estaba a punto de darle la razón, al intentar equilibrar el presupuesto demasiado pronto y sumir la economía estadounidense -que había ido recuperándose a ritmo constante hasta ese momento- en una profunda recesión. Recortar el gasto público cuando la economía está deprimida deprime la economía todavía más; la austeridad debe esperar hasta que se haya puesto en marcha una fuerte recuperación.
Por desgracia, a finales de 2010 y principios del 2011, los políticos y legisladores en gran parte del mundo occidental creían que eran más listos, que debíamos centrarnos en los déficits, no en los puestos de trabajo, a pesar de que nuestras economías apenas habían empezado a recuperarse de la recesión que siguió a la crisis financiera. Y por actuar de acuerdo con esa creencia antikeynesiana, acabaron dándole la razón a Keynes una vez más.
Lógicamente, al reivindicar la economía keynesiana choco con la opinión general. En Washington, en concreto, la mayoría considera que el fracaso del paquete de estímulos de Obama para impulsar el empleo ha demostrado que el gasto público no puede crear puestos de trabajo. Pero aquellos de nosotros que hicimos cálculos, nos percatamos, ya desde el primer momento, de que la Ley de Recuperación y Reinversión de 2009 (más de un tercio de la cual, por cierto, adquirió la relativamente ineficaz forma de recortes de impuestos) se quedaba demasiado corta teniendo en cuenta la gravedad de la recesión. Y también predijimos la violenta reacción política a la que dio lugar.
De modo que la verdadera prueba para la economía keynesiana no ha provenido de los tibios esfuerzos del Gobierno federal estadounidense para estimular la economía, que se vieron en buen parte contrarrestados por los recortes a escala estatal y local. En lugar de eso, ha venido de naciones europeas como Grecia e Irlanda que se han visto obligadas a imponer una austeridad fiscal atroz como condición para recibir préstamos de emergencia, y han sufrido recesiones económicas equiparables a la Depresión, con un descenso del PIB real en ambos países de más del 10%.
Según la ideología que domina gran parte de nuestra retórica política, esto no debía pasar. En marzo de 2011, el personal republicano del Comité Económico Conjunto del Congreso publicó un informe titulado Gasta menos, debe menos, desarrolla la economía. Se burlaban de las preocupaciones de que un recorte del gasto en tiempos de una recesión empeoraría la recesión, y sostenían que los recortes del gasto mejorarían la confianza del consumidor y de las empresas, y que ello podría perfectamente inducir un crecimiento más rápido, en vez de ralentizarlo.
Deberían haber sido más listos, incluso en aquel entonces: los supuestos ejemplos históricos de "austeridad expansionista" que empleaban para justificar su razonamiento ya habían sido rigurosamente desacreditados. Y también estaba el vergonzoso hecho de que mucha gente de la derecha ya había declarado prematuramente, a mediados de 2010, que la de Irlanda era una historia de éxito que demostraba las virtudes de los recortes del gasto, solo para ver cómo se agravaba la recesión irlandesa y se evaporaba cualquier confianza que los inversores pudieran haber sentido.
Por cierto que, aunque parezca mentira, este año ha vuelto a suceder lo mismo. Muchos proclamaron que Irlanda había superado el bache, y demostrado que la austeridad funciona (y luego llegaron las cifras, y eran tan deprimentes como antes).
Pero la insistencia en recortar inmediatamente el gasto siguió dominando el panorama político, con efectos malignos para la economía estadounidense. Es verdad que no hubo ninguna medida de austeridad nueva digna de mención a escala federal, pero sí hubo mucha austeridad "pasiva" a medida que el estímulo de Obama fue perdiendo fuerza y los Gobiernos estatales y locales con problemas de liquidez siguieron con los recortes.
Claro que, se podría argumentar que Grecia e Irlanda no tenían elección en cuanto a imponer la austeridad, o, en cualquier caso, ninguna opción aparte de suspender los pagos de su deuda y abandonar el euro. Pero otra lección que nos ha enseñado 2011 es que Estados Unidos tenía y sigue teniendo elección; puede que Washington esté obsesionado con el déficit, pero los mercados financieros están, en todo caso, indicándonos que deberíamos endeudarnos más.Una vez más, se suponía que esto no debía pasar. Iniciamos 2011 con advertencias funestas sobre una crisis de la deuda al estilo griego que se produciría en cuanto la Reserva Federal dejara de comprar bonos, o las agencias de calificación pusieran fin a nuestra categoría de Triple A, o el superfabuloso comité no consiguiera alcanzar un acuerdo, o algo. Pero la Reserva Federal finalizó su programa de adquisición de bonos en junio; Standard & Poor's rebajó a Estados Unidos en agosto; el supercomité alcanzó un punto muerto en noviembre; y los costes de los préstamos de Estados Unidos no han parado de disminuir. De hecho, a estas alturas, los bonos estadounidenses protegidos de la inflación pagan un interés negativo. Los inversores están dispuestos a pagar a Estados Unidos para que les guarde su dinero.La conclusión es que 2011 ha sido un año en el que nuestra élite política se obsesionó con los déficits a corto plazo que de hecho no son un problema y, de paso, empeoró el verdadero problema: una economía deprimida y un desempleo masivo.
La buena noticia, por decirlo así, es que el presidente Barack Obama por fin ha vuelto a luchar contra la austeridad prematura, y parece estar ganando la batalla política. Y es posible que uno de estos años acabemos siguiendo el consejo de Keynes, que sigue siendo tan válido hoy como lo era hace 75 años.
Algún día se escribirá un artículo que en lugar de llamarse "Keynes tenía razón" se titulará "Krugman tenía razón". El artículo que publicó ayer tampoco tiene desperdicio... se me acumulan los deberes :)
Y por cierto y como no podía ser de otra forma, todos los derechos son de Paul Krugman, The New York Times y El País. Esto, como otros tantos copypaste sólo son con la intención de reproducir e informar de forma más directa y sencilla a los 3 o 4 amigos que se leerán este post.
Zas, en toda la boca!
Se olvidan que hay cámaras, periodistas... y luego pasa lo que pasa. En fin, ellos solos se retratan.
Y es que está lleno de perlas este vídeo. El final lo mejor sin duda, jajaja.
sábado, 7 de enero de 2012
Cita de la semana
"Deja que el mundo te cambie y tú podrás cambiar el mundo"
- Diarios de motocicleta
jueves, 5 de enero de 2012
Rosconizándome
"Aitor, a ti que te gusta cocinar... ¿por qué no haces un roscón?". Eso es lo que me han dicho hace como un par de horas. Y yo, que soy un poco primo y que nunca he hecho uno, pues me he puesto manos a la obra. Ahora el nene está creciendo otro rato y como tiene pinta que me voy a acostar a las mil, aprovecho para postear una entradilla que tenía ganas, muchas ganas.
Hace unos meses, cuando escuché el segundo álbum de Vetusta Morla, sabía que este tema lo iba a postear esta noche. Porque no sé a vosotros, pero a mi me trae un montón de recuerdos de la infancia, de personas que ya no están y que hacían muy especiales estas fechas. Al menos, como en la canción, queda su eco...
Ábrelo, ábrelo despacio.
Di, ¿qué ves?. Dime, ¿qué ves? .. ¿si hay algo?;
un manantial breve y fugaz entre las manos.
Toca afinar, definir de un trazo ..
Sintonizar, reagrupar pedazos ..
en mi colección de medallas y de arañazos.
Ya está aquí ..
¿Quién lo vio bailar como un lazo en un ventilador ..?
¿Quién iba a decir que sin carbón no hay reyes magos ..?
Aún quedan vicios por perfeccionar en los días raros,
los destaparemos en la intimidad con la punta del zapato.
Ya está aquí ..
¿Quién lo vio bailar como un lazo en un ventilador ..?
¿Quién iba a decir que sin borrón no hay trato ..?
El futuro se vistió con el traje nuevo del emperador.
¿Quién iba a decir que sin carbón no hay reyes magos ..?
Nos quedan muchos más regalos por abrir,
monedas que al girar .. descubran un perfil.
Ya empieza el celofán .. y acaba en eco!!!
¡¡¡Apoteósico final!!! Y ahora a dormir, no vaya a ser que os encontréis a los Reyes Magos mientras ponéis agua para los camellos, y ya sabéis lo que eso significa xD
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