Da gusto llegar a casa reventado, con ganas de meterse en la cama y saber que has sacado del día todo lo que podías, que lo has exprimido hasta el final. Y que mejor forma de cerrarlo que corriendo un poco por El Retiro... y cuando arrivo a casa una duchilla mientras me empapo un poco de Paolo Conte.
Y cuando las fuerzas van desapareciendo entonces uno se mete en la cama, apaga la luz y se deja llevar...
Qué especial es esta entrada, qué especial...
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